José Caraballo Cueto, Ph.D

Puerto Rico cerró el 34% de sus escuelas en el periodo 2017 a 2019, lo que lo convertiría en el cierre de escuela más intenso que se haya estudiado (que sepamos). En particular, en el año académico 2018-2019 se cerraron 255 escuelas y en el año escolar 2017-2018 cerraron 183 escuelas. Hubo 58,606 estudiantes desplazados, de los cuales 2,616 atravesaron más de un cierre de escuelas. La Junta de Control Fiscal recomendó el cierre de escuelas haciendo conjeturas sobre su efecto positivo sobre la calidad educativa y la ex Secretaria de Educación justificó dicho cierre por las economías fiscales que necesitaba. Sin embargo, del año fiscal 2017 al año fiscal 2020 el gasto estatal en el funcionamiento de las escuelas disminuyó $34.5 millones, mientras partidas como la del mantenimiento de las escuelas aumentaron por $311.7 millones en el mismo periodo, en parte para darle servicios a las escuelas cerradas. En este proceso no mediaron consultas con las comunidades previas al cierre y el personal docente no fue seleccionado en base al mérito sino a su antigüedad en el Departamento de Educación (DE). El 78% de los estudiantes del sistema público están debajo del nivel de pobreza, pero los estudiantes desplazados tenían en general una incidencia de pobreza mayor.

Aprovechando la disponibilidad de datos a nivel de estudiantes, en este trabajo se utilizan métodos de inferencia causal y se encuentra que esta consolidación abarcadora tuvo efectos negativos en el aprovechamiento académico de los estudiantes desplazados. Para este ejercicio se utilizó los resultados de las pruebas que toman los estudiantes en los grados tercero, cuarto, quinto, sexto, séptimo, octavo y undécimos que estén en la corriente regular del sistema público.